domingo, 3 de julio de 2011

La solución final (tiro balanceado)



El sol por la ventana iniciaba el día del más crudo invierno que recuerde, miré el teléfono, quince llamadas perdidas, no importaba sólo quería ver la hora, entendí entonces que febo había asomado hace rato. Recordé que me desperté un par de veces, extraño en mí, me levanté, bajé por las escaleras como si nada.
El deja vu de todas las mañanas había empezado, me inquietaba cierta tranquilidad, no estrés, no preocupaciones. Me lavé la cara con agua fría como siempre y no perdí tiempo mirándome al espejo. El teléfono no paraba de sonar, cero ganas de atender, sentía una paz interior como hacía tiempo no tenía. Me acomodo en el lugar más cálido del departamento, miro el techo, trato de decidir que hacer primero, bañarme, prender la computadora, prepararme unos mates. Nada necesitaba, ni televisión, ni radio, ni cigarrillos, sólo quería quedarme  cerca de la estufa para no pasar frío.
En un rapto de incorrección, traté de sentir el olor de mis axilas para justificar la ducha pero recordé mi anosmia pronunciada, producto de algún que otro vicio que no viene al caso. El reloj de pared no funcionaba hacía rato, así que nunca pude saber con exactitud cuanto tiempo llevaba sentado, creo que pasó largo rato, no tenía parámetro para medirlo, el cenicero vacío, el termo si llenar, la tele apagada y el teléfono, seguía sonando con la misma canción en repeat. Hacía un rato largo que golpeaban la puerta, no le dí demasiada importancia porque seguro que eran vendedores, el que viene a casa avisa, llama por teléfono, no cae espontáneamente.
Una cosa es que golpeen las manos, otra es que toquen la puerta con frenético ritmo y una muy distinta es que traten de abrirla y griten tu nombre, eso estaba sucediendo. El pánico se apoderaba de mí a medida que incrementaban los intentos por forzar la cerradura. Hasta que al final entraron, grité y me ignoraron completamente, subieron la escalera rápidamente, atónito miraba desde abajo como trataban de reanimar en vano mi cuerpo y cuando me vi  como me bajaban en una camilla de madera entendí todo y no pude contener la carcajada. Afuera hacía mucho frío, era ensordecedor el ruido de las sirenas y patético el circo que armaban los vecinos en la calle.

“La literatura médica como el Texto básico de Medicina Interna Harrison menciona que las intoxicaciones por monóxido de carbono (CO) pueden tener manifestaciones tardías de la esfera psíquica que pueden estar entre trastornos de la personalidad y cuadros psiquiátricos. En otras fuentes revisadas se habla de alteración de los neurotransmisores que explican el porque de los trastornos neuropsiquiátricos.”


jueves, 2 de junio de 2011

Volver al futuro 4



Hubo en cierto tiempo un hombre que de tantos desengaños amorosos en su haber, se puso a pensar en que los hijos que hubiera tenido con sus ex novias se desintegraban en el futuro como Marty Mcfly. Por eso en un acto de arrogancia intelectual sin precedentes, inventó una máquina del tiempo para darse la oportunidad de salvarle la vida a sus potenciales vástagos. Una vez finalizada la misión,  y de regreso al presente, se dio cuenta que sus retoños no lo querían y eran una banda de vagos fuma porros. Entonces deprimido por la situación viajó en su cronológico vehículo a Hiroshima, cinco minutos antes de que lanzaran la bomba atómica. Fin

Ponga su moraleja aquí: ……………….



Todos putos menos yo (tirame el axioma)



“Un axioma es una premisa que se considera «evidente» y es aceptada sin requerir una demostración previa. En un sistema hipotético-deductivo, es toda proposición que no se deduce de otras, sino que constituye una regla general de pensamiento lógico, por oposición a los postulados.”

La gente linda no entiende nada de sexo.
Bailar es de idiota.
A las películas pornográficas les sobra siempre una hora y media.
Los médicos no saben nada.
Tu ex es mejor que tu actual.
La gente es más buena cuando se muere.
Tu jefe es un idiota.
Los suicidas son espontáneos.
Las mujeres no saben tomar.
La gente sola es más inteligente.
El que se casó dos veces no aprendió la lección.
Lo único que importa es no perder.
Ir al psicólogo no es de hombre.
Los inteligentes hablan poco.
El trabajo apesta.
La vocación muere joven.
No hay nada más hipócrita que una cena con los suegros.
Las mujeres se ponen viejas pero nunca maduran.
La mujer ordenada es obseso compulsiva.
El hombre ordenado es homosexual o asesino serial.
Todos los enanos son malditos.
Toda psicología es inversa.
Fracasado y crítico son sinónimos.
La verdura no es comida.
Tomar y beber son antónimos.
Los buenos nunca ganan.
El alcohol no tiene la culpa de nada.
El reggae es una mierda.
Nadie entiende realmente lo que digo.
Perder como en la guerra es un acto heróico.


jueves, 28 de abril de 2011

Romance - Destino - Chacarita (Inconsciente - Colectivo)



A Chacarita dije, acto seguido, después de colocar las monedas, el reflejo inmediato es revisar asientos disponibles. No era hora pico pero el colectivo estaba lleno, como una mueca del destino justo se levanta un señor entrado en años y me deja un lugar privilegiado.
A primera vista pude darme cuenta, la causalidad me colocaba a la siniestra de la más hermosa mujer que viajaba en ese momento en toda la línea 87. El contacto visual no se hizo esperar, en ese momento ambos percibimos algo, demasiado implícito para ser descripto con palabras.
Como de costumbre, enfrenté al destino, elevé la voz para pedir permiso y depositar mi humanidad junto a ella. Ante lo inevitable, se sacó los auriculares como esperando una palabra precisa o alguna pregunta banal sobre el clima que iniciara tal vez la conversación de nuestras vidas.
Las cuadras pasaban indiferentes sin enterarse de nada, los minutos tampoco registraban el evento. Hasta que en una frenada repentina pude ponerle voz a la perfección de sus labios. “Este loco nos va a matar a todos”, dijo esperando respuesta.
Contesté con una sonrisa cómplice mientras buscaba en mi celular la banda de sonido del viaje. Con la intención de no cortar el diálogo, en un gesto casi heroico me contó que estaba llegando tarde a la facultad y que no siempre tenía el mal humor de ese día. También me habló de lo que estaba estudiando y lo que era su enfoque de la vida. Solo recuerdo vagamente un  “estoy estudiando esto y trabajo de algo totalmente diferente” como buscando compasión. Me miró a los ojos, para ver si le prestaba atención y preguntó.
“¿Vos que sos?”.  
“¿Yo? “, contesté asombrado,  “Yo soy una pérdida de tiempo…”
Frunció el seño ante mi desinterés, se puso nuevamente los auriculares y miró por la ventanilla. Prácticamente hice lo mismo pero desde mi pasillo. Bajamos en la última parada sin siquiera mirarnos y seguimos nuestro camino como si nada de esto hubiese sucedido.


lunes, 25 de abril de 2011

Soi Bobo (Materializar el materialismo)



Recién recibí un llamado misterioso de alguién que, a causa de la muerte de Sai Baba, me ofrecía el puesto de guía espiritual del mundo que ahora quedó vacante. En realidad no sé si agarrar viaje porque en ningún momento me habló de un monto de dinero y me llamó de un número privado.

Es raro estimado lector porque, salvo en raras ocaciones me llama alguna financiera a la cual le debo para amenazarme con romperme las piernas. Algún compañero del trabajo, un amigo, una encuestadora, no, chicas nunca. Igual, es mejor porque es para problemas como ya lo hemos hablado antes.

Volviendo al tema, es ilógico que alguien pueda pensar en que yo pueda ser un líder carismático, más aún teniendo en cuenta la mala prensa que me precede. Tal vez están cambiando de perfil de héroes y no me enteré, quizás buscan la antítesís a lo establecido. Algo más rústico y de tierra adentro, como diría mi queridísimo Ricardo Iorio "buena leche, de confiar". No obstante, como lo aclaré anteiormente, nunca me hablaron de dinero y eso para mí es primordial. No quiere decir que sea materiallista, pero al ser un puesto que no me interesa tengo que regirme por los tres vértices de la supervivencia. A saber, ante una tarea que no es para mí solo esta tríada puede motivarme: Dinero, Amor, Amistad.

Ahora veamos en que puede beneficiarme ser un parámetro de mis pares.
Amistad, ya tengo amigos que no se fijan en eso, tal vez podría captar adeptos pero es un necesidad cubierta. Amor, nulo, es probable que termine acostándome con más desconocidas y exponiéndome a enfermedades venéreas pero lo que se dice amor, lo dudo.
Dinero, ni siquiera lo mencionaron, me quitan el radio de acción, no me dan las figuritas para cambiar, ¿la supuesta liga de la Espiritualidad piensa que voy a hacer esto ad honorem? se nota que no me conocen.

Entonces, voy a seguir esperando a ver que onda, tal vez me vuelvan a llamar, uno nunca sabe por ahí se muere el Papa y sacan la billetera...

Música maestro. Yo ya tengo mi guía espiritual.

jueves, 14 de abril de 2011

Como acertarle a una concha en doce pasos (Los penales sin carrera)


Tratar con mujeres es lo mismo que patear penales con los ojos cerrados. Por eso aquí va este humilde aporte para que por lo menos tenga una noción de donde está ubicado el arco de carne.

1- Sonreir. A las minas le gusta el gil con cara de felíz cumpleaños. No puedo dar pautas para lograrlo pero de algún modo se tiene que hacer, tal vez un insipiente estado de ebriedad sea un buen comienzo. Recurrir a las drogas para dar la primera impresión no es lo indicado.

2- Vestimenta. Muchas veces, lucir como jefe o dueño de algo surte efecto. Las turras adivinan por lo que lleva uno puesto el monto de la billetera a morder. Nada de la salada o la feria más cercana a su barrio. Un aguinaldo puede ser un paliativo, aunque vale la pena evaluar los gastos y sus propósitos. Nombrar un par de shopings aunque en su puta vida haya ido ayudará también.

3- Interés. Yo sé que es muy tedioso escuchar hablar a una fémina, pero al menos asienta con la cabeza y esboze una sonrisa (ver paso 1) Piense en la fecha del domingo, si hizo los cambios en el Gran DT o desvista a la moza con la imaginación. Disperse sus pensamientos a lugares más felices como por ejemplo un asado. Este instante puede denominarse, lobotomía instantánea ya que con el cerebro regulando a  menos de la mitad podemos ponernos a la altura de nuestra interlocutora.

4- Paciencia. Si el cacho de carne con agujero entre las piernas no para de emitir sonido por sus fauces, no se desespere, apele a su memoria emotiva esos recuerdos imborrables que forman parte de la película de su vida. En este caso la autolobotomía no es necesario. Dispersarse es el secreto, adquirir un estado de plano alfa revolviendo entre sus archivos mentales inservibles.

5- Movilidad. No es muy atractivo el pobre tipo que cuenta las monedas para el bondi. Ellas lo saben, lo huelen y tal vez escuchan el ruido de las moneditas en el bolsillo aunque no está científicamente testeado. Llevar la guía T en la mochila cierra piernas femeninas con mucha frecuencia. En caso extremo de aceptación de partes, evite colarse en los medios de transporte públicos y pague los boletos de ambos.

6- Autocensura. Reprima sus impulsos. Los ojos inyectados en sangre y la comisura de los labios húmeda suele ahuyentarlas. Todos sabemos lo que les haríamos si la tuvieramos en 20 uñas. Evite los términos mamita, linda, bebé y mucho menos puteeeeta. El tiempo de dar rienda a sus más bajos instintos está pronto a llegar y ahí sí le vamos a enseñar cuantos pares son tres botas.

7- Sofisticación. Hable de restaurantes caros, platos exóticos. Mencione películas como  Antes del amanecer, El séptimo sello y alguna otra romántica. Hable de Arjona y Sabina como si fuera la banda de sonido de su vida. Las yeguas poco saben de Jason Statham y Ricardo Iorio. Adicionalmente puede llegar a citar alguna frase que lleyó en la contratapa de un libro. El anuario de Olé no es un libro.

8- Cultura alcohólica. Al momento de la cita eso define al depredador, nada de Campari, Hesperidina y Amargo Obrero. A partir de ahora todo es Crush de limón y jengibre, Green Apple Martini o Spritzers. No mencionar la 7up con vino blanco, mucho menos contar anécdotas que refieran a las veces que lo han llevado borracho sus amigos a su casa.

9- Danza. Baile como un pelotudo. Por alguna extraña razón a las argolludas les caben los tipos que bailan. Ya sé que es ridículo y que no hay nada más alejado de la masculinidad. Pero con la ayuda de nuestro querido alcohol o alguna que otra sustancia podemos llegar a inhibir nuestra dignidad momentáneamente. La ventaja de este artilugio es que podemos hacer uso desmedido de la apoyada de máquina. Aclaración: pogo no es bailar.

10- Música. Toque un instrumento, le dará cierto toque bohemio y generará ganas de cambiarlo a la niña en cuestión. Sí, leyó bien, les tiene que gustar algo que puedan cambiar, son como aquel que compra una casa hecha mierda para restaurarla. Cual encantador de serpientes el ejecuntante de guitarra, armónica, pandereta u otro artefacto sonoro, al poco tiempo se ve rodeado de húmedas vulvas. La razón es inexistente, pero unas clases de música y la estás poniendo 30 veces al año mínimo. Guitarrista mata galán, es sabido.

11- Pérdida de tiempo. No menospreciar sus actividades extracurriculares. Tengamos en claro que las cosas que ellas hacen son muy importantes (no para nosotros), más allá de que carezcan de valor práctico comparado con lavar platos o cocinar. Sea la mierda que practiquen o estudien, la primer respuesta es “que bueno”. Tengamos en cuenta que de prosperar esta relación los gastos saldrán de nuestro bolsillo así que mejor tenerlas recibidas antes. Pilates se disfruta entre los dos, ya que las provee de un cuerpo torneado y una elasticidad que agradeceremos mientras tengan la boca cerrada.

12- Mentir. Al menos 6 veces en una cita es primordial, no consta de engañar con cosas que jamás pasaron o tuvimos, es mucho más simple, son respuestas a frases puntuales. Es una buena estratégia si se sabe usar en temas específicos. “Me gusta viajar”, “Como me gustaría conocer a tu madre”, “Cuando quieras te acompaño”, “Esas cosas son las que más me gustan de vos” y el heroíco “No me canso nunca de escucharte” pueden inclinar la balanza a nuestro favor.


Espero haber servido de ayuda, ya sé que no es tan así. Pero es al pedo igual, este texto no va a cambiar el mundo y no va a hacer que nadie la ponga, mucho menos yo. Este modesto escrito está dedicado a un gran amigo que me lo sugririó una de esas noches en las que no pasa nada.

Esta vez no va a haber música para ilustrar sino la historia misma del hombre al tratar de meter el penal con poco gracia y precisión... como estamos acostrumbrado.

Dibuje maestro


martes, 29 de marzo de 2011

Como ser Arjona en 4 lecciones (Come viejas style)

1- Luisana Lopilato dejó de ser sexy y tienes nuevos íconos sexuales categoría senior.




2- Consigue un GPS que ubique todos los lugares comunes para escribir canciones que conduzcan a conchas menopaúsicas.


3- No pensar, sólo componer.

4- Conseguir un bar de mala muerte para ejecutar tu acto ilícito.


Ahora está preparado para rendir tributo a tu héroe, hacer algunos billetes y garchar con divorciadas.


Bon apetit. Música maestro


domingo, 13 de febrero de 2011

San Valentín son los padres (tips sobre como caretearla a propósito de un caso)



El 14 de febrero suele ser un día que pasa inadvertido para las parejas, no obstante cobra mucho sentido al momento de sobrellevar la soledad. Uno tendría que preguntarse hasta que punto vale la pena, cuanto puede estirar sus convicciones y ponerlas al servicio del alma gemela de turno. Tengamos en claro algo, en tiempos de tregua con el sexo enemigo uno suele ser más flexible por distintas causas. Tal vez porque ella quiere que la saquen a cenar y le compren algo lindo o tal vez el tenga ganas de pedirle el culo... quién sabe.

En mi etapa adulta, si es que la tuve algunas vez, fueron mayoría los días de San Valentín  que pasé acompañado. La soltería, en estos casos, es muy difícil de cargar para esta fecha. Uno se siente bastante boludo viéndose inmerso en una fiesta comercial a la cual circunstancialmente no fué invitado. Ojo! la cosa cambia cuando se está de novio, ahí todo es vanal, cursi y muy rompe pelotas. Yo me he sentido un idiota comprando ositos, regalando flores, yendo a lugares que en mi puta vida iría. Hoy por hoy, veo a los giles haciendo las mismas cosas que yo y pienso "pobre gente", esto no significa que en algún momento lo vuelva a hacer. Pero prefiero ponerme en un pedestal de macho superado a caer en la desesperación de llamar alguna ex para que me haga mierda contra el colchón, por los viejos tiempos claro... los gloriosos.

En fín, podría decir que:

* San Valentín es todos los días, uno no se enamora una vez al año.
* No hace falta estar de novio, noviazgo y amor no son sinónimos.
* Las flores no hace falta llevarlas como un boludo por la calle, no seas rata, mandalas a domicilio.
* Puede que no te den el culo ni la traguen, no obstante, el intento fija posición.
* Ni se te ocurra la serenata con mariachis, por favor conserva tu dignidad.
* Trata de hacer cosas que sean del agrado de ambos, así no tenés que preocuparte de tu cara de orto.
* Por ningún motivo escribas cartas o tarjetas, es patético,
* La expresión "hay que tierno" es siempre irónica, sea el sexo que sea.
* Encamarse con la ex es el mejor plan, siempre y cuando estés soltero, sino se complica.
* No te mientas, no te pongas en pose de "me chupa un huevo".
* Ir al sex shop es un buen gesto, no le compres dvd de negros porongudos.
* Al final te va a cagar o dejar, así que no te esfuerces demasiado.
* No hay nada que demostrar.

Espero haber sido de ayuda estimado lector, si está en una relación disfrute, garche como mandril nuevo en el zoológico, cómase el garrón, siéntase un pelotudo con todas las letras, no hay nada más lindo. Además, los gestos, sacrificios y hazañas hechos por amor se reciclan en rencor, así que si nunca amaste, jamás vas a poder odiar.

Música maestro.





viernes, 11 de febrero de 2011

Un domingo que suicida (Resaca en pasado perfecto)


Era una tarde de domingo que hubiera suicidado a más de uno. Abrió los ojos y buscó hacer foco en algún extraño punto de la húmeda habitación. La misión no era nada fácil, el vértigo de la noche seguía vigente y el regurgitar vengativo del  falso fernet, se hacía notar llenando de hastío sus cuerdas vocales. ¿Coordinar?, olvidate. Miró el radio reloj con desprecio y prendió el celular con esperanza, nunca supo de qué, pero es lo último que se pierde. Perder, es maldita costumbre.

Buscó los cigarrillos, miró por la ventana, se tocó el costado derecho, enfiló para el baño. El espejo mucho no lo ayudó, "estás cosas nunca mienten" balbuceó. Terminado el matenimiento corporal, al cuál no le puso mucho esmero, intentó rememorar la caravana que lo había depositado en el mismísimo infierno de la acidez estomacal. Dejó caer los párpados en señal de concentración y se limitó a enumerar. Un asado, seis fernets, dos amigas, un papel, cuatro whiscolas, una turra que se hizo la interesante, un meo en la calle, el bar lleno de idiotas, millones de carcajadas, porro a discresión, cuatro cervezas, sinceridad de borrachos... mil, otra mina sobrevalorada, dos atados de puchos, un boludo que se comió el agite, una poco agraciada dama que se copó, la moza tetona, "un daikiri de frutilla para la señorita", la mentira disfrazada de piropo, la procesión al garcho, un polvo para el olvido, un número de celular falso para darle esperanzas, un "te llamo en la semana" cruel, cinco taxis que lo ignoraron y un tachero erudito que no paraba de hablar.

Redondo el asunto, el dolor de cabeza no es un precio demasiado alto para semejante noche, al menos los recuerdos existentes, así lo demuestran. Ya vendrán los momentos de desazón, la guita desperdiciada, las fotos que lo etiquetan sin piedad y esas pequeñas cosas que la memoria ebria y selectiva, deja a criterio del maltratado cerebro. Por suerte, o por desgracia, hay gente que completa la historia, esos biógrafos apócrifos que se toman todas las atribuciones que le da la amistad incondicional, destrozando impunemente la anécdota más pintoresca. Nadie puede juzgarlos, están en las buenas y en las malas.

El silbido de la pava indica el momento de activarse, la merienda de campeones para nivelar el aparato digestivo es la receta que ningún médico se atreve a prescribir. Ya es tarde para ver "que onda", el cuerpo sigue sin responder pero la vida continúa, aunque sea un domingo de esos que hubiera suicidado a más de uno.

Música maestro.

jueves, 10 de febrero de 2011

Nadie busca pinchila en Google



Pinchila es sinónimo de miembro viril que se usa mucho del lugar de donde vengo, en realidad no, en honor a la verdad es propiedad intelectual de una provincia limítrofe. Trístemente lo uso como tema de apertura con la esperanza de que sea la palabra menos buscada en Google y quién dice también Wikipedia.

Una pequeña investigación me hizo dar cuenta que existen 71.600 resultados para esta búsqueda o para la búsqueda de ¡ésta!, como usted estimado lector prefiera. Es más, hay un blog con ese nombre, tal vez horas de psicólogo  y varios miles de pesos logren dilucidar que lleva a alguien a poner ese título o en el peor de los casos por que lo elegí para iniciar mi aventura blogger.

Tal vez, concha hubiera sido mucho más indicado, pensándolo bien 15.200.000 de resultados no es un buen lugar donde ocultarse, o sí, la grandes urbes suelen ser más beneficiosas para la impunidad humana que un pueblito, y lo digo con conocimiento de causa. En fín, el mundo se rige por una avalancha de demanda de conchas y uno nace con este pedazo de tripa colgando entre las piernas. No es que me esté quejando, es más estoy orgulloso de mi condición de hombre, lo que no quita que intente revelarme ante la dictadura cruel de la carnosa sonrisa vertical que con la fuerza de una yunta de bueyes en su pelaje, nos lleva de aquí para allá like a ball without manija.

En lo personal, he pasado los peores y mejores momentos de mi insignificante vida bajo este régimen. Porque uno cae ante este hipnótico poder y hace que todo alrededor carezca de sentido, de esta manera los amigos, las salidas, el fútbol pasan a ser los desaparecidos, todos caen sin ruido alguno, bajo la atenta mirada de la mujer en cuestión poseedora del déspota órgano sexual. Espero no ser tildado de machista, misógino o algún otro adjetivo malintencionado, nada más lejos de mi naturaleza están estos conceptos, amo a las mujeres, desde las que me hicieron mal hasta las que no tuvieron el tiempo necesario para demostrarme lo mucho que me querían. Los motivos son diversos, pero las cosas siempre suelen tomar el camino del rotundo fracaso y la crónica soledad.

Destino incierto el  de buscar una vaina para la daga de carne. Pero aquí estoy plantando bandera en el conflicto de pinchilas versus conchas, con la certeza de que los se pelean se aman y que con el tiempo se terminan necesitando mutuamente.

Estimado lector, la vida es una mierda, pero vale la pena desperdiciarla.

Música maestro.