domingo, 13 de febrero de 2011

San Valentín son los padres (tips sobre como caretearla a propósito de un caso)



El 14 de febrero suele ser un día que pasa inadvertido para las parejas, no obstante cobra mucho sentido al momento de sobrellevar la soledad. Uno tendría que preguntarse hasta que punto vale la pena, cuanto puede estirar sus convicciones y ponerlas al servicio del alma gemela de turno. Tengamos en claro algo, en tiempos de tregua con el sexo enemigo uno suele ser más flexible por distintas causas. Tal vez porque ella quiere que la saquen a cenar y le compren algo lindo o tal vez el tenga ganas de pedirle el culo... quién sabe.

En mi etapa adulta, si es que la tuve algunas vez, fueron mayoría los días de San Valentín  que pasé acompañado. La soltería, en estos casos, es muy difícil de cargar para esta fecha. Uno se siente bastante boludo viéndose inmerso en una fiesta comercial a la cual circunstancialmente no fué invitado. Ojo! la cosa cambia cuando se está de novio, ahí todo es vanal, cursi y muy rompe pelotas. Yo me he sentido un idiota comprando ositos, regalando flores, yendo a lugares que en mi puta vida iría. Hoy por hoy, veo a los giles haciendo las mismas cosas que yo y pienso "pobre gente", esto no significa que en algún momento lo vuelva a hacer. Pero prefiero ponerme en un pedestal de macho superado a caer en la desesperación de llamar alguna ex para que me haga mierda contra el colchón, por los viejos tiempos claro... los gloriosos.

En fín, podría decir que:

* San Valentín es todos los días, uno no se enamora una vez al año.
* No hace falta estar de novio, noviazgo y amor no son sinónimos.
* Las flores no hace falta llevarlas como un boludo por la calle, no seas rata, mandalas a domicilio.
* Puede que no te den el culo ni la traguen, no obstante, el intento fija posición.
* Ni se te ocurra la serenata con mariachis, por favor conserva tu dignidad.
* Trata de hacer cosas que sean del agrado de ambos, así no tenés que preocuparte de tu cara de orto.
* Por ningún motivo escribas cartas o tarjetas, es patético,
* La expresión "hay que tierno" es siempre irónica, sea el sexo que sea.
* Encamarse con la ex es el mejor plan, siempre y cuando estés soltero, sino se complica.
* No te mientas, no te pongas en pose de "me chupa un huevo".
* Ir al sex shop es un buen gesto, no le compres dvd de negros porongudos.
* Al final te va a cagar o dejar, así que no te esfuerces demasiado.
* No hay nada que demostrar.

Espero haber sido de ayuda estimado lector, si está en una relación disfrute, garche como mandril nuevo en el zoológico, cómase el garrón, siéntase un pelotudo con todas las letras, no hay nada más lindo. Además, los gestos, sacrificios y hazañas hechos por amor se reciclan en rencor, así que si nunca amaste, jamás vas a poder odiar.

Música maestro.





viernes, 11 de febrero de 2011

Un domingo que suicida (Resaca en pasado perfecto)


Era una tarde de domingo que hubiera suicidado a más de uno. Abrió los ojos y buscó hacer foco en algún extraño punto de la húmeda habitación. La misión no era nada fácil, el vértigo de la noche seguía vigente y el regurgitar vengativo del  falso fernet, se hacía notar llenando de hastío sus cuerdas vocales. ¿Coordinar?, olvidate. Miró el radio reloj con desprecio y prendió el celular con esperanza, nunca supo de qué, pero es lo último que se pierde. Perder, es maldita costumbre.

Buscó los cigarrillos, miró por la ventana, se tocó el costado derecho, enfiló para el baño. El espejo mucho no lo ayudó, "estás cosas nunca mienten" balbuceó. Terminado el matenimiento corporal, al cuál no le puso mucho esmero, intentó rememorar la caravana que lo había depositado en el mismísimo infierno de la acidez estomacal. Dejó caer los párpados en señal de concentración y se limitó a enumerar. Un asado, seis fernets, dos amigas, un papel, cuatro whiscolas, una turra que se hizo la interesante, un meo en la calle, el bar lleno de idiotas, millones de carcajadas, porro a discresión, cuatro cervezas, sinceridad de borrachos... mil, otra mina sobrevalorada, dos atados de puchos, un boludo que se comió el agite, una poco agraciada dama que se copó, la moza tetona, "un daikiri de frutilla para la señorita", la mentira disfrazada de piropo, la procesión al garcho, un polvo para el olvido, un número de celular falso para darle esperanzas, un "te llamo en la semana" cruel, cinco taxis que lo ignoraron y un tachero erudito que no paraba de hablar.

Redondo el asunto, el dolor de cabeza no es un precio demasiado alto para semejante noche, al menos los recuerdos existentes, así lo demuestran. Ya vendrán los momentos de desazón, la guita desperdiciada, las fotos que lo etiquetan sin piedad y esas pequeñas cosas que la memoria ebria y selectiva, deja a criterio del maltratado cerebro. Por suerte, o por desgracia, hay gente que completa la historia, esos biógrafos apócrifos que se toman todas las atribuciones que le da la amistad incondicional, destrozando impunemente la anécdota más pintoresca. Nadie puede juzgarlos, están en las buenas y en las malas.

El silbido de la pava indica el momento de activarse, la merienda de campeones para nivelar el aparato digestivo es la receta que ningún médico se atreve a prescribir. Ya es tarde para ver "que onda", el cuerpo sigue sin responder pero la vida continúa, aunque sea un domingo de esos que hubiera suicidado a más de uno.

Música maestro.

jueves, 10 de febrero de 2011

Nadie busca pinchila en Google



Pinchila es sinónimo de miembro viril que se usa mucho del lugar de donde vengo, en realidad no, en honor a la verdad es propiedad intelectual de una provincia limítrofe. Trístemente lo uso como tema de apertura con la esperanza de que sea la palabra menos buscada en Google y quién dice también Wikipedia.

Una pequeña investigación me hizo dar cuenta que existen 71.600 resultados para esta búsqueda o para la búsqueda de ¡ésta!, como usted estimado lector prefiera. Es más, hay un blog con ese nombre, tal vez horas de psicólogo  y varios miles de pesos logren dilucidar que lleva a alguien a poner ese título o en el peor de los casos por que lo elegí para iniciar mi aventura blogger.

Tal vez, concha hubiera sido mucho más indicado, pensándolo bien 15.200.000 de resultados no es un buen lugar donde ocultarse, o sí, la grandes urbes suelen ser más beneficiosas para la impunidad humana que un pueblito, y lo digo con conocimiento de causa. En fín, el mundo se rige por una avalancha de demanda de conchas y uno nace con este pedazo de tripa colgando entre las piernas. No es que me esté quejando, es más estoy orgulloso de mi condición de hombre, lo que no quita que intente revelarme ante la dictadura cruel de la carnosa sonrisa vertical que con la fuerza de una yunta de bueyes en su pelaje, nos lleva de aquí para allá like a ball without manija.

En lo personal, he pasado los peores y mejores momentos de mi insignificante vida bajo este régimen. Porque uno cae ante este hipnótico poder y hace que todo alrededor carezca de sentido, de esta manera los amigos, las salidas, el fútbol pasan a ser los desaparecidos, todos caen sin ruido alguno, bajo la atenta mirada de la mujer en cuestión poseedora del déspota órgano sexual. Espero no ser tildado de machista, misógino o algún otro adjetivo malintencionado, nada más lejos de mi naturaleza están estos conceptos, amo a las mujeres, desde las que me hicieron mal hasta las que no tuvieron el tiempo necesario para demostrarme lo mucho que me querían. Los motivos son diversos, pero las cosas siempre suelen tomar el camino del rotundo fracaso y la crónica soledad.

Destino incierto el  de buscar una vaina para la daga de carne. Pero aquí estoy plantando bandera en el conflicto de pinchilas versus conchas, con la certeza de que los se pelean se aman y que con el tiempo se terminan necesitando mutuamente.

Estimado lector, la vida es una mierda, pero vale la pena desperdiciarla.

Música maestro.