lunes, 25 de abril de 2011

Soi Bobo (Materializar el materialismo)



Recién recibí un llamado misterioso de alguién que, a causa de la muerte de Sai Baba, me ofrecía el puesto de guía espiritual del mundo que ahora quedó vacante. En realidad no sé si agarrar viaje porque en ningún momento me habló de un monto de dinero y me llamó de un número privado.

Es raro estimado lector porque, salvo en raras ocaciones me llama alguna financiera a la cual le debo para amenazarme con romperme las piernas. Algún compañero del trabajo, un amigo, una encuestadora, no, chicas nunca. Igual, es mejor porque es para problemas como ya lo hemos hablado antes.

Volviendo al tema, es ilógico que alguien pueda pensar en que yo pueda ser un líder carismático, más aún teniendo en cuenta la mala prensa que me precede. Tal vez están cambiando de perfil de héroes y no me enteré, quizás buscan la antítesís a lo establecido. Algo más rústico y de tierra adentro, como diría mi queridísimo Ricardo Iorio "buena leche, de confiar". No obstante, como lo aclaré anteiormente, nunca me hablaron de dinero y eso para mí es primordial. No quiere decir que sea materiallista, pero al ser un puesto que no me interesa tengo que regirme por los tres vértices de la supervivencia. A saber, ante una tarea que no es para mí solo esta tríada puede motivarme: Dinero, Amor, Amistad.

Ahora veamos en que puede beneficiarme ser un parámetro de mis pares.
Amistad, ya tengo amigos que no se fijan en eso, tal vez podría captar adeptos pero es un necesidad cubierta. Amor, nulo, es probable que termine acostándome con más desconocidas y exponiéndome a enfermedades venéreas pero lo que se dice amor, lo dudo.
Dinero, ni siquiera lo mencionaron, me quitan el radio de acción, no me dan las figuritas para cambiar, ¿la supuesta liga de la Espiritualidad piensa que voy a hacer esto ad honorem? se nota que no me conocen.

Entonces, voy a seguir esperando a ver que onda, tal vez me vuelvan a llamar, uno nunca sabe por ahí se muere el Papa y sacan la billetera...

Música maestro. Yo ya tengo mi guía espiritual.